Los SMS mejoran la ortografía

Ya le llaman “generación del pulgar” a los que crecieron con un celular entre las manos. Esta parte de la anatomía humana tomó renovado impulso con la adicción a los gadgets, y es imagen común ver a un adolescente mover sus pulgares con vertiginosa rapidez para mandar un mensaje. Tampoco han faltado los retractores de tal fenómeno prensil y se han pronunciado sendos discursos en contra de las abreviaciones de palabras, el uso de emoticons y demás sutilezas del texting.

Para sorpresa de los intelectuales apocalípticos y de los académicos que han señalado el deterioro del lenguaje por el abuso de los SMS, se acaba de realizar un estudio en la Universidad de Coventry que llegó a conclusiones reveladoras: las abreviaciones que se emplean en los mensajes facilitan las habilidades de lectura, escritura y ortografía.

El estudio deja claro que no es el acceso a los celulares en sí, ni el hecho de mandar mensajes, sino el uso de las abreviaciones y el resto de los usos y costumbres del texting. Según la doctra Clare Wood, el desarrollo exitoso de la lectura “se explica parcialmente por la naturaleza altamente fonética de los recursos del SMS que son tan populares, así como por la conciencia fonológica y alfabética que se necesita para su construcción y descodificación”.