
Las redes sociales nuevamente han demostrado su utilidad para la democracia: desde hace un año, el gobierno de Islandia puso bajo consulta pública su nueva constitución a través de Twitter y Facebook y ahora el texto creado por miles de ciudadanos está a punto de ser la nueva Cara Magna de aquel país.
El pasado fin de semana, a través de un referéndum, los ciudadanos islandeses votaron a favor de usar el texto creado en parte en redes sociales para que sea el marco de la nueva constitución. La idea del proyecto fue que los ciudadanos contribuyeran con sus ideas y expusieran sus necesidades. Esta participación fue moderada por un consejo de 25 personas, que se encargaron de estudiarlas y ordenarlas en una propuesta de constitución.
La actual constitución islandesa fue copiada y adaptada de la danesa, luego de que Islandia se independizara de esa nación en 1944. Sin embargo, luego de la crisis del 2008, surgió la necesidad de no sólo reformar la carta magna, sino de crear una completamente nueva.
Aún falta que el documento sea discutido y aprobado por el actual parlamento, sin embargo, lo importante fue que el proceso fue transparente y completamente abierto, gracias al uso de las redes sociales.