Silent Hill Revelation 3D

El fin de semana fuimos al estreno de Silent Hill Revelation 3D, segunda parte de la saga inspirada en el videojuego de Konami: Silent Hill 3. 

Como era de esperar, los efectos especiales y el 3D serían lo fuerte de la película, y aunque la historia no esta bien desarrollada, no cabe duda que el aspecto visual va a deleitar a los fans.

La historia continúa con Heather y Harry Mason, ahora ocultos de un clan que ha secuestrado a parte de su familia. El clán, liderado por Claudia Wolf (Carrie-Anne Moss) busca la sangre de Heather para completar su ritual, todo esta bien hasta que las dantescas pesadillas de Heather y el secuestro de su padre, la obligan a regresar a Silent Hill, donde se enfrenta con sus pesadillas.

Desde los primeros minutos la película es descuidada, arranca con una espectacular secuencia que adelanta de golpe a las criaturas que esperas ver en el climax. Las actuaciones y la estética son tan plásticas que es como ver un trailer de un videojuego de hora y media. El despliegue de efectos cumple, pero es pasajero, no se conecta con la historia de Heather y solamente presume el trabajo artesanal de sus técnicos. Algo parecido al fenómeno de Resident Evil.

Ni si quiera la inclusión de Malcolm McDowell (Naranja Mecánica) salva la historia, pero sin ser tan exigentes, debemos confesar que tiene momentos espectaculares como ésta mutación de araña-maniquí:

O las enfermeras salidas de algún hospital de mala muerte:

Un gran logro visual, a pesar de que no cuenta con Masahiro Ito, el artista encargado de los diseños originales. Otra cosa muy rescatable es el score de Akira Yamaoka.

Es una película que desperdicia oportunidades y el talento de su equipo, sería triste que se convirtiera en otra saga plástica y sin alma como Resident Evil, donde el CGI destruye el poco contenido narrativo y opaca el encanto de los personajes.

Como detalle curioso, Roger Avery (guionista de Pulp Fiction – Beowulf) iba a ser el director, hasta que fue acusado por “homicidio sin premeditación”, sin duda un candidato ideal para Silent Hill.