
Una de las formas más sencillas de ampliar la cobertura de internet en regiones remotas es a través de la red celular. Las redes 3G nos permiten mantenernos conectados a través de dispositivos móviles y el futuro del 4G promete velocidades hasta 5 veces más rápidas. A pesar de esto, el ejercito de Estados Unidos considera que no son lo suficientemente veloces, por lo que ha iniciado el desarrollo de una red súper rápida.
El proyecto lo encabeza DARPA, la agencia de investigación del Ejército que desarrolló el Internet. SU misión es crear una red inalámbrica que sea tan rápida con las de fibra óptica, es decir de 100 gigabits por segundo; para comprender la diferencia, las actuales redes 4G sólo llegan a un máximo de 0.03 gigabits por segundo.
El mayor reto que tienen los investigadores es que esta nueva señal pueda funcionar en cualquier condición climática, para que pueda ser enviada y recibida por aviones en movimiento. Es por ello que DARPA ha lanzado una convocatoria para todos aquellos que quieran cambiar la forma en que funcionan las redes inalámbricas.
De tener éxito, el futuro podría ser verdaderamente uno sin cables.